Buenos hábitos alimenticios para una buena salud oral

Buenos hábitos alimenticios para una buena salud oral

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Los buenos hábitos alimenticios juegan un papel clave en la consecución y conservación de una buena salud oral. Hay algunos alimentos que si no son consumidos con moderación pueden desgastar el esmalte dental y favorecer la aparición de caries y sensibilidad causando un grave deterioro dental.

El consumo habitual de comidas y bebidas ácidas, como por ejemplo, las gaseosas, frutas cítricas, jugo de naranja, entre otros, generan una acidez en la boca que a su vez desmineralizan el esmalte dental.

Trata de consumirlos en cantidades moderadas y acompáñalos con las comidas, ya que cuando comemos existe una mayor producción de saliva que ayuda a neutralizar los ácidos. 

Es recomendable seguir una rutina de cuidado bucal una vez consumidos estos alimentos protegiendo así el esmalte dental.  

En algunos casos no es aconsejable cepillarse inmediatamente después de ingerir ciertas bebidas como el vino, el té y el café. Si bien es cierto que estas bebidas manchan los dientes, no es recomendable cepillarse después de su ingesta porque su acidez es muy alta y al entrar en contacto con el esmalte dental lo debilitan. Esta situación podría ocasionar un efecto abrasivo durante el cepillado que hace que resulte mucho más recomendable usar un enjuague bucal para refrescar el aliento.

Hay otro tipo de alimentos que si bien no contribuyen activamente al desgaste del esmalte, pueden causar daños mayores e irreparables en las piezas dentales.

Me refiero a las palomitas de maíz y a los cubitos de hielo. El famoso “Popcorn” presenta dos riesgos: 1. La cáscara marrón tiende a pegarse al diente y a las encías y aún peor, puede alojarse entre el diente y la encía causando grandes molestias e infecciones. 2. Al comer masticamos rápida y fuertemente. Si esto sucede con algunos de los granos de maíz que no han reventado podríamos fracturar un diente o empeorar la condición de otro ya agrietado.

Masticar cubos de hielo suele provocar la rotura de los dientes, particularmente de las piezas posteriores con grandes rellenos.

 

Fuente:  www.discoverymujer.com/

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